Si las personas no tuviéramos la necesidad de contar a los demás nuestros logros, si pensáramos las cosas antes de decirlas, estaríamos en un mundo mejor.
Podía hablar del hombre que inventó la bomba, las pistolas, las guerras, o las lenguas que separan el mundo, pero no. Este post no es tan profundo, este post habla de otros inventores desconocidos que estarán orgullosos de sus inventos pero que nos gustaría que se los hubiesen metido por donde cagan los condes.
Si a la persona que se le ocurrió que si se le ponía una cuarta aguja estática a los relojes de aguja y cuando coincidiera con la aguja de las horas hiciésemos activar un horroroso sonido se hubiese callado en lugar de pregonarlo a los cuatro vientos, hoy no tendríamos despertadores y los jefes no nos podrían exigir entrar a trabajar a las ocho de la mañana porque nadie en su sano juicio se despierta a las siete si no tiene el maldito aparatito amarga-vidas.
Si el listillo que se le inventó que para que no corrieran los coches por urbanizaciones y demás lugares se podrían poner unos badenes se hubiera callado, hoy no tendría que poner el coche a 0,000001 Km/h al pasar por mi calle y lo peor de todo es que aunque lo cojas a esa velocidad, te jode igual.
Quién decidió que los 14 de Febrero una persona enamorada debe regalarle algo a su conyugue para demostrar su amor y dio a las parejas de los despistados y de los malos maridos con otro motivo para discutir.
Quién fue el que supo aprovechar su poco talento para sacar canciones absurdas en verano que la gente baile cuando el vino les ha hecho perder la razón, y que a partir de ese momento se decidió crear un concepto “musical” absurdo llamado “canción del verano” que se escucha en bares y discotecas en verano, otoño, primavera e invierno y que de tanto repetirse puede llegar a molestarte. (El Barrio Andy & Lucas)
No podrían todos estos haber seguido el ejemplo del hombre que inventó el Chupa-Chups que le puso un palo a un caramelo, se hizo de oro y no jodió a nadie…. Además el palito puede calentarse por un extremo hasta que comience a derretirse, en ese momento puedes pegarlo a la pared dejándolo en posición horizontal, luego prendes el otro extremo y visualizas como van cayendo pequeñas bolitas de fuego. Hay que reconocer que ese si que fue un buen inventor.
No consigo recordar
Como puede llegar
De la orilla hasta mar adentro,
Ah si ya lo recuerdo!
He muerto en el naufragio
de tu barco de guerra traicionero
y resucité al tercer día
en el psiquiátrico,
absurdo invento.