Sunday, July 16, 2006

Desde el más acá

Ayer era buena comida, playa, una sirena… Hoy es cemento, apuntes en portugués y soledad buscada.
Demasiados cambios y demasiado rápidos… ¿Serán necesarios?

Cuando no estaba aquí (Huelva), pensaba que cuando llegara me apoyaría en cosas que allí echaba de menos. Había cosas que tenía ganas de hacer y personas que tenía ganas de ver, y aunque sabía que sería duro, pensaba que eran cambios que tenía que asumir e incluso tenía ganas de asumirlos, al fin y al cabo tampoco resulta tan duro. Después de un año de locura toca un tiempito de cordura que no sé cuanto durará (toda la vida quizá).

Pero mi historia se complica, porque en los últimos días en Lisboa, una personita se dedicó a desordenar y buscar entre mis cosas y encontró bajo una espesa manta de polvo en un baúl (yo pensé que lo olvidé debajo de la cama), un viejo violín con dos cuerdas rotas por el que nadie hubiese hecho nada, pero ella si, ella se dedicó a limpiarlo hasta recuperar su aspecto. Poco a poco lo fue arreglando mientras yo la miraba y pensaba que era inútil, que no volvería a sonar, pero ella insistía. Le compro las cuerdas que le faltaban, colocó las piezas que se le habían caído y al final lo consiguió. En aquella playa, con el faro de Lisboa iluminando nuestras vidas, bajo aquel bote, el sonido del violín recordó al que un día tuvo. Y ahora, otra vez de nuevo, no sé donde coño he dejado el violín.

Pero esta vez no me pienso hundir y como dice el poeta, “la vida no es un mar de lágrimas” y aunque ahora, cada diez minutos, huelo la pulsera que me regaló como un gilipollas porque me recuerda su olor y pienso que eso me acerca un poco a ella, recuerdo las palabras de un sabio amigo que tengo que siempre dice que es mejor tener eso que no tener nada. Y es cierto, porque aunque ahora realmente no tengo nada, hay algo que invade mi pecho y sin duda es mucho mejor que la sensación de vacío que he tenido tantas otras veces y durante tanto tiempo.


Que alguien me mire lo que tengo en el pecho,
Y me lo saque de mala manera
No es agradable la espera,
Cualquiera que sea.

Quisiera olvidarme de todos mis problemas
También olvidarme de mi pasado
Bailo mejor acostado
Y no sé olvidar

Porque el amor te espera en la esquina
Y el dolor te espera en cualquier lado.
Yo ya no quiero mi aliento oxidado
Sólo para ti.
A. Calamaro

¿Quién se ha burlado de los sueños?
¿Quién se acaba de despedir?
tantos besos se han quedao pequeños
tantas lagrimas no saben donde ir

Esta noche a tu ventana tira piedras la Luna
dice que no llores sola
ella quiere copañía que la noche es larga y fría
ella en vela pasa las horas
La Fuga

Quiero que comprendas,
en un pozo caimos
tuvimos nuestro pacto
y no lo cumplimos

y no es cuestión de culpas nada más
si el ángel que cuidaba nuestra puerta
lo hizo mal

y no hay que hacer preguntas
que no tienen respuesta
la vida está plagada
de malditas apuestas

y no hay ninguna duda,
te perdí
pero el perro que tenía
me alquiló su cicatriz.

Y ya no hay nada que hacer,
la distancia no entiende de penas
y ya no hay nada que hacer,
con pasiones y vidas ajenas.

Maltratado por el humo me acosté
más que nunca tengo escrito
soledad en mi pared.

Me esperan noches largas
tirado en la alfombra
prefiero estar a oscuras
por no ver mi sombra
y tal vez no reconozca que te vi
estabas con tu saco verde
y tu bufanda gris.
Coti

PD: Hoy parece que todas las canciones hablen de mi.

No voy a tomar la ruta del sacrificio
prefiero el vicio, la música y el amor.

2 Comments:

Anonymous Anonymous said...

Joder psiquiatra, estas enamorado hasta las trancas...
quien sabe, alomejor sacan una segunda parte de tu historia, o simplemente se quedan con la primera , que aunque corta fue intensa.
Ahora como sigas con la mierda de ole la pulsera cada 10 minutos, te lo juro que te la quito y cual terapia de anticristo te la lleno de aguakaki del moro.
Sin duda esa moza de la que hablas es tu sexsimbol.
saludos psiquiatra desde infierno

9:34 AM  
Anonymous Anonymous said...

No sé porqué pero esta historia me es demasiado familiar..
Yo tengo un violín y la verdad es que me lo llevé sin permiso de su dueño (todavia no lo sabe jiji)
Me habían hablado de él,de su sonido intimista, me tatarearon alguna de sus composiciones pero nunca pensé q lo llegaría a escuchar en directo y menos de privilegiada en un concierto privado al aire libre, iluminado con el gran foco de la noche, la luna llena.
¿Como es posible que algo tan valioso fuera abandonado de aquella manera? me costó encontrarlo,pasé varias veces cerca de su escondite pero no lo vi, no miré bien..después, algo llamó mi atención, hubo algo me indicó que ahi habia algo: una nota (un POST-it?), una etiqueta en la caja que decia: "No tocar, muy frágil" y como ya se sabe, porque en estas cosas todos pecamos, eso acaba siendo un: mm...a ver q hay q sea tan fragil e intocable...
¿Acaso alguien piensa en ese momento que lo puede romper o dejarle huellas y marcas irreparables? no!! simplemente descubres q su estado es producto de abandono o mal uso (alguien q parecia q se le daban mejor los intrumentos de percusión??!!) y decides arreglarlo y sacarle brillo, pq asi es como me gusta ver las cosas, en su estado más puro y natural.
¿Consecuencia?? que a la que te das cuenta te encanta tenerlo entre los brazos y el cuello, haciéndolo sonar. Entonces, te resulta imposible desprenderte de él: ahora que ya lo habia hecho mio, q sonaba como a mi me gustaba, que lo habia sentido tan mio..

Ahora que sé que mereció la pena,pienso ¿y si su dueño lo esta buscando?¿y si lo necesitase?¿y si quisiera mostrarlo a más gente ahora que está renovado?..me gustaria ser egoista y quedármelo yo ahora que sé como hay q cuidarlo, pero quizás su dueño sabe cuál es la mejor manera de guardarlo..

5:53 PM  

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